HEMEROTECA

17 de marzo de 2007


Los Secretos del Nazareno
El historiador Carlos De la Mata apunta al escultor local Antonio Prieto como el autor de la talla de 1768


M. C. T.
Nuevas investigaciones han arrojado un poco de luz sobre la imagen de
Jesús Nazareno, propiedad de la cofradía del mismo nombre. Gracias al estudio de un libro de cuentas de dicha cofradía, del siglo XVIII, Juan Carlos de la Mata, prestigioso historiador benaventano, ha podido determinar que la figura fue realizada por un escultor benaventano llamado Antonio Prieto. Antes de este importante descubrimiento se pensaba que era de un autor totalmente desconocido. También se ha podido establecer la fecha en que se hizo, el año 1768. Desde un principio y como muestra este libro de cuentas, fue creado con el fin de procesionar en la procesión del amanecer del Viernes Santo. La cofradía abonó al autor la cantidad de 93 reales de vellón en diferentes partidas.

Foto

Imagen de Jesús Nazareno
saliendo en procesión
en Semana Santa

De la Mata ha podido esclarecer los orígenes de este artista. Antonio Prieto era hijo de otro escultor que también pertenecía a la villa de Benavente, Manuel Prieto. Su padre le enseñó el oficio desde muy joven. Vivió en la calle de la Cárcel (actualmente la calle Zamora) y tenía terrenos en su vivienda. la parte trasera daba al convento de Santo Domingo. Tanto Antonio como el resto de su familia pertenecían a la feligresía de Renueva.

Desde 1768 al 1772 no se tiene ningún dato del autor del Nazareno en los padrones de la ciudad. Este hecho hace suponer que durante este tiempo no se encontraba en el municipio. Vuelve a aparecer en 1775. Aparece como santero (escultor de imágenes) con 3 ententados (aprendices). En otro padrón del mismo año aparece como padre de un niño en edad pupilar y con dos ententados. A partir de 1785 se le pierde de nuevo la pista.

De la Mata calcula que el escultor tendría en torno a 31 años cuando realizó esta obra. La imagen fue tallada de un solo tronco de nogal (a excepción de los brazos, a los que se les añade otro tramo). Antonio Prieto se tuvo que adaptar al material, por lo que la postura del Nazareno resulta un tanto manierista a la vez que algo forzada. Sin embargo la imagen resulta muy barroca debido a los elementos añadidos, para dotar a la figura de mayor realismo.

No se talló el cabello de Cristo porque se le iba a dotar de una peluca de cabello natural, algo muy habitual en la época. Toda la imagen está tallada, a pesar de que en las procesiones no se puede apreciar la anatomía que posee el Nazareno debido a las vestimentas y al pelo. Otro de los detalles que destaca de esta imagen es la delicadeza de sus manos, que casi acarician la cruz. La imagen fue vaciada para prescindir de pesos innecesarios durante las procesiones. Dicha imagen sustituyó a una más antigua, debido a que ésta se encontraba gravemente dañada. Los oficiales de la cofradía demandaron una nueva imagen para la procesión del Encuentro.

Así mismo, el documento arroja más datos acerca de la realización de la imagen, muy valorada en la ciudad. En la creación de la figura también participó Fernando Recio, vecino benaventano. Su gran contribución fue la encarnación de la escultura (pintar el rostro y las manos del Nazareno), además de dotarle de una corona de espinas. De este artista se conocen menos datos.

El libro de cuentas de la cofradía es en realidad un conjunto de libros recopilados y cosidos en uno solo. Sus cubiertas son de piel de becerro y el lomo está reforzado con cuero. Recoge la historia de la cofradía por un periodo cercano a dos siglos. La información no se basa únicamente en las imágenes, sino en todos los aspectos de la propia cofradía sobre todo en lo referente a lo económico. Los hermanos de la cofradía estaban divididos en el listado de los hermanos de luz y el de los hermanos de la cruz, según el objeto que portaban en las procesiones. Uno de los datos más importantes que arroja el libro es el de la importancia y auge que tenía la cofradía durante el siglo XVIII.

De la Mata ha podido averiguar de donde procedían los ingresos de la cofradía: de las entradas de los nuevos cofrades, las cuotas de los que ya pertenecían, limosnas, ofrendas de vecinos y de rentas de posesiones que tenía la institución.

Otro de los datos que aporta y reafirma el documento es la importancia que para Benavente tenía la Semana Santa. En la ciudad existía un gran número de carpinteros, tallistas e incluso de orfebres organizados en gremios. La villa era un punto importante ya que pertenecía al Obispado de Oviedo, aunque estaba muy cerca de los de Zamora, Astorga y Valladolid. Además la existencia de los Condes y la multitud de iglesias y monasterios proporcionaba a los artistas una multitud de encargos.

El libro de cuentas ha sido cedido por la cofradía al historiador para que siga estudiándolo y recomponer parte de la Historia de la cofradía y la ciudad.

Jesús Nazareno recorre las calles de Benavente en la procesión del Encuentro, el Viernes Santo por la mañana, arropado por su Cofradía y al encuentro de La Dolorosa