LA NOCHE DE SAN JUAN
JUAN CARLOS DE LA MATA GUERRA


Tradición sanjuanista en Benavente 

Benavente ha tenido a lo largo de su historia una estrecha relación con el culto y devoción a San Juan Bautista. Uno de sus templos principales, el de San Juan del Mercado, está dedicado al Santo, así como lo estuvo en el pasado uno de sus principales Hospitales. La Encomienda Sanjanista de Jerusalén o caballeros de Malta tuvieron aquí junto al mencionado templo su hospital y bailía, con jurisdicción sobre varios lugares, la cual llevaba el nombre de Encomienda de San Juan de Benavente, Rubiales y Vidayanes. Se conserva por ello la denominación en el callejero local de varias de las plazuelas y calles contiguas a su parroquia. La Cruz sanjuanista o Cruz de Malta preside varios lugares del templo (rosetón del ábside central, clave interior de la puerta sur, tornavoz del púlpito, etc.).

 

Pintura mural del ábside central representando el Bautismo de Cristo

 

En el exterior del templo que lleva su nombre podemos contemplar representado en la portada románica de la Epifanía o de la Adoración de los Reyes, junto a las figuras de varios  profetas que aparecen adosadas a las columnas, la escultura que representa a San Juan que viste una piel de camello como eremita que fue en el desierto. También en el interior en las pinturas murales del ábside central encontramos al Santo derramando el agua del bautismo sobre la cabeza de Cristo en el Jordán, mientras que en el ábside meridional se localiza una talla del mismo con los símbolos que le identifican. También en una de las vidrieras del muro es representado sedente y portando un libro sobre el que reposa el Cordero Místico, símbolo de la salvación, mientras San Juan le señala con  su índice derecho.

 

Puerta de La Epifanía y detalle con Moisés, David y Juan el Bautista

 

En Benavente,  al menos durante los siglos XV y XVI, el día de  San Juan era una de las fechas más señaladas del calendario festivo, y para su celebración el Concejo o ayuntamiento compraba un par de toros que los vecinos corrían por la Rúa, algunos a  caballo, desde la plaza de Santa María a San Nicolás. En las fiestas benaventanas de San Juan, los toros eran un componente indispensable de la fiesta. Éstos se traían conducidos por  zangarrones, mozos  y jinetes desde las ganaderías existentes en la comarca. Generalmente procedían de algunas de las dehesas inmediatas a la Villa, como era la de Brive o de algún pueblo cercano como Villabrázaro. También fue costumbre el hacer hogueras durante la víspera del Corpus y la noche de San Juan. Con el paso de los siglos esta festividad, en otro tiempo una de las más importantes de Benavente junto con el Corpus fue perdiendo importancia frente a otras celebraciones y conmemoraciones.

 

Fiestas solsticiales

 

Dentro del calendario festivo anual nos encontramos en unas fechas que desde tiempos ancestrales marcan el  comienzo de un nuevo ciclo solar y por ende metereológico y agrícola. El solsticio de verano será el punto de partida para muchas de las fiestas de nuestra comarca, ya que en los meses venideros viviremos toda una explosión festiva. Fiestas éstas que en buena parte coinciden con los trabajos agrícolas del verano y con la celebración litúrgica del santo titular de la iglesia del lugar.

 

En torno ha esta fecha se conservan determinadas costumbres que proceden de los antiguos ritos solsticiales de los primeros  pueblos que ocuparon  la península. En algunos lugares era usual al clarear el día veinticuatro de junio que los pastores condujesen a sus rebaños para pastar en la hierba fresca humedecida por el rocío sanjuanero, pues según la tradición pastoril está sería la portadora de cualidades salvíficas y sanadoras contra las numerosas enfermedades del ganado. También la recolección de plantas aromáticas y medicinales recogidas en ese día fueron durante muchos siglos un remedio doméstico a utilizar durante todo el año, pues se las creía particularmente dotadas de un  poder curativo especial. Se pretendía que por haber estado expuestas al rocío de San Juan conservaban ciertas propiedades. Creencias y supersticiones populares muy arraigadas atribuían toda suerte y favores naturales a aquellos que recogían determinadas flores y plantas aquel día, de ahí derivan quizá algunas canciones y coplas populares como la del “trébole”.

 

Vidrieras:
San Juan portando un libro sobre el que reposa el Cordero Místico y Cruz de los Caballeros de Malta

 

Hogueras de San Juan

 

En diferentes culturas el fuego tiene un carácter purificador y como todo lo ígneo aparece en todas las culturas como un elemento renovador. Las hogueras que se continúan encendiendo en muchos pueblos de la comarca, no sólo la noche de San Juan sino en otras celebraciones próximas al solsticio como Santa Clara y San Lorenzo. Estas costumbres o manifestaciones píricas, obedecen seguramente a antiguos ritos solsticiales que procedentes de otras concepciones religiosas fueron, merced al sincretismo religioso, incorporados a otros componentes  propiamente cristianos. Según las supersticiones populares el  fuego propiciaba que el año fuese bueno climatológicamente y por lo tanto las cosechas buenas y abundantes. De ello deriva la tradición de encender hogueras y saltar varias veces sobre las brasas o teas encendidas. En algunos lugares estos saltos se efectúan trazando una imaginaria cruz y pronunciando al mismo tiempo alguna frase ritual, en otros se escribe una petición en un papel que luego es arrojada a las llamas. Si bien muchas de estas celebraciones han perdido su valor primigenio, desdibujado tras miles de años, conservan sin embargo su simbolismo lúdico.

 

En muchos pueblos de nuestra comarca y provincia se siguen encendiendo hogueras con los enseres viejos que aporta el vecindario, mientras que en las localidades más grandes se forman varias hogueras según los barrios o parroquias que lo componen. Este es un aspecto de la fiesta que, pese a las transformaciones habidas, tiene aún hoy en día un sentido comunitario. La fiesta de San Juan proporciona también momentos de gran plasticidad  en  noche más larga del año,  cuando el flamear de la hoguera ilumina la noche oscura entre el bullicio de las gentes o como cuando el humo del rasillo envuelve con su olor los saltos de los jóvenes. El paso del fuego en algunos lugares de nuestra comunidad conserva todavía hoy lejanos ecos de aquellas fiestas y ritos solsticiales a veces mezclados con caracteres propios, como en la localidad soriana de San Pedro Manrique, donde sus habitantes siguen la tradición de   cruzar descalzos  una alfombra de brasas de dos metros de larga. En otros lugares se celebra el llamado ritual de las Móndidas, que parece ser representan a antiguas sacerdotisas de las tribus celtibéricas y que otros identifican con la antigua tradición del tributo de las cien doncellas.

 

Imagen de San Juan Bautista

Cruz de Malta en el bajavoz del púlpito

 

Para la religión cristiana San Juan Bautista es el precursor, el que viene anunciando la inminente venida del Mesías “La voz que clama en el desierto” y también el que bautiza a Cristo en el río Jordán. En algunas localidades de la comarca San Juan Bautista es el santo patrón, celebrando con mayor intensidad dicha fiesta del calendario, tal es el caso de Santibáñez de Vidriales, Santibáñez de Tera, colinas de Trasmonte,  San Juanico el Nuevo, etc. En otras localidades como Coomonte de la Vega y Santa Cristina de la Polvorosa, pervive aún la tradición de saltar la hoguera. Así en Coomonte a las puertas de la Ermita del santo se hace una gran fogata.

 

Iglesia de San Juan del Mercado

 

Leyendas y tradiciones

 

Hoy día como remedo de aquellas tradiciones solsticiales se conserva la comarca benaventana la costumbre de “saltar la hoguera”. En Benavente desde hace algunos años en el moderno barrio de Federico Silva de Benavente se celebra la noche de San Juan con el salto de la hoguera. En Sanabria todos los años al llegar estas fechas está en la mente de sus habitantes la famosa leyenda del lago, según la cual la noche de San Juan acercándose a sus aguas se pueden oír los tañidos de las campanas del mítico pueblo sumergido de  Valverde de Lucerna.

 

Fotos:
1, 2, 3, 4 y 5 -
www.descubrebenavente.com
6 y 7 - Archivo de Juan Carlos de la Mata
8 - Fotografía Leonardo